Todo lugar tan antiguo acumula historias — algunas verificadas, otras tradicionales, algunas simplemente falsas pero repetidas durante siglos. Las tres merecen conocerse, siempre que se mantengan separadas.

Por qué importan las etiquetas

Cada historia aquí marca sus afirmaciones como HECHO, TRADICIÓN o MITO — porque 'probablemente cierto', 'imposible de verificar' y 'desmentido pero popular' son tres cosas distintas, y mezclarlas es precisamente cómo se propaga la desinformación.