Elige el plan que se ajuste a tu tiempo real en Roma, no el que parezca más impresionante sobre el papel — una visita al Vaticano hecha con prisas suele dejar a la gente más cansada que satisfecha.

Algunas páginas cubren situaciones más concretas: una visita ajustada de 3 horas, combinar el Vaticano con el Coliseo en un solo día, una guía general para primerizos, y una lista de comprobación antes de salir.