Pocos artistas han dominado el perfil de una ciudad durante tanto tiempo como Bernini dominó el de Roma.

Un prodigio precoz

Formado por su padre escultor, Bernini producía obras aclamadas siendo adolescente y ya gozaba de mecenazgo papal antes de los treinta.

Rivalidad con Borromini

Su rivalidad profesional de décadas con el también arquitecto Francesco Borromini está bien documentada y marcó gran parte del competitivo auge constructivo de la Roma barroca.

Un escándalo personal documentado

Registros judiciales de 1638 describen una crisis personal grave: al descubrir una relación entre su amante, Costanza Bonarelli, y su propio hermano, Bernini reaccionó violentamente, y uno de sus criados le desfiguró el rostro por orden suya. Él no sufrió castigo duradero; Costanza sí.